Nota reescrita en octubre de 2026.

Cuando alguien me cuenta que va a adoptar un gatito, una de las primeras preguntas que hago es qué edad tiene. No por las vacunas, sino porque la edad a la que se separa de la madre y los hermanos influye en cómo va a ser como gato adulto.

Qué encontró el estudio

El trabajo más citado sobre el tema lo hizo el grupo del profesor Hannes Lohi, de la Universidad de Helsinki, y se publicó en 2017. Analizaron datos de casi 6.000 gatos a partir de una encuesta de salud y comportamiento completada por sus tutores.

Las conclusiones principales:

  • Los gatos separados de la madre antes de las 8 semanas mostraban más agresividad y más conductas repetitivas, como chupar lana o tela.
  • Los separados a las 14 semanas o más tenían menos problemas de comportamiento que los separados antes.
  • Los problemas de conducta son mucho más comunes de lo que se cree: la mayoría de los gatos de la encuesta tenía alguno leve.

Con esos datos, los autores propusieron llevar la edad mínima recomendada de separación de 12 a 14 semanas.

Una aclaración honesta: es un estudio basado en encuestas a tutores, y eso tiene límites. Muestra una asociación, no demuestra por sí solo que el destete temprano sea la causa. Pero va en la misma dirección que lo que se observa en la clínica y lo que se sabe de otras especies.

Por qué importa tanto esa etapa

El período de socialización del gatito es corto y temprano: va más o menos de las 2 a las 7 u 8 semanas de vida. Lo que vive en ese tiempo —contacto con personas, ruidos, otros animales— pesa mucho en cómo va a reaccionar de adulto.

Pero la madre y los hermanos siguen enseñando después. Con ellos aprende a medir la fuerza al morder y arañar en el juego, a tolerar la frustración y a manejar el contacto con otros gatos. Un gatito que se va demasiado pronto se pierde parte de ese aprendizaje.

Qué hacer en la práctica

  • Si podés elegir, esperá. Lo ideal es que el gatito se quede con la madre y los hermanos hasta las 12 semanas, y si se puede hasta las 14.
  • Desconfiá de quien entrega gatitos de 6 o 7 semanas como si fuera normal. No lo es.
  • Si es un rescate muy chico o un huérfano, no tenés margen para esperar, y está bien: lo que hace falta es compensar. Mucho contacto suave y variado con personas, juego diario, y sumar estímulos de a poco.
  • Nunca juegues con las manos ni los pies. Usá juguetes tipo caña o pelotas. Un gatito que aprende que la mano es presa va a morder y arañar de adulto.
  • Si hay un gato adulto tranquilo en la casa, una presentación bien hecha puede ayudar a que aprenda modales de gato. Te cuento cómo en la nota sobre traer un nuevo gato a casa.

La primera consulta del gatito

Cuando llega un gatito nuevo, la primera visita sirve para revisarlo, desparasitarlo, armar el plan de vacunas y hablar de alimentación, bandeja y juego. Es el mejor momento para prevenir problemas de conducta, antes de que aparezcan. Podés ver las fechas en la calculadora de calendario de vacunación y cómo trabajo con felinos en la página de medicina felina.

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Fuente: Ahola MK, Vapalahti K, Lohi H. Early weaning increases aggression and stereotypic behaviour in cats. Scientific Reports. 2017;7:10412.

Dr. Diego Rébola — Médico Veterinario, M.N. 8969. Especialista en Medicina Felina. Esta nota es informativa y no reemplaza la evaluación de tu animal.


Diego Rébola

Médico Veterinario, M.N. 8969. Especialista en Medicina Felina. Atiendo perros y gatos a domicilio en Palermo, Recoleta y barrios cercanos de CABA desde 2013.

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