Nota actualizada en octubre de 2026.

Una de las consultas que más me llegan con perros chiquitos es esta: saltó de la cama o del sillón, cayó mal y ahora no apoya una pata delantera. En las razas miniatura —caniches toy, chihuahuas, pomeranias, yorkshires— una caída que a un perro mediano no le haría nada puede terminar en una fractura.

Te cuento por qué pasa, cómo darte cuenta, qué hacer en el momento y, sobre todo, cómo evitarlo.

Un caso típico

Hace un tiempo me llamaron por Floquito, un caniche de 4 meses. La tutora no lo había visto caerse: lo encontró llorando, sin apoyar la pata delantera izquierda y sin dejarse tocar. Le indiqué analgesia, le hice un vendaje provisorio para que pasara la noche más cómodo y pedí una radiografía.

El resultado fue una fractura de varios metacarpianos, los huesos largos de la mano. Lo evaluamos junto con el traumatólogo y, por la edad del paciente y el tipo de fractura, se resolvió con una inmovilización externa.

Floquito tuvo suerte con el lugar de la fractura. No siempre es así, y por eso vale la pena entender qué está en juego.

Por qué los perros miniatura se fracturan con tan poco

  • Huesos finos. El radio y el cúbito de un perro toy pueden tener el grosor de un lápiz. La misma caída reparte la fuerza sobre mucho menos hueso.
  • La altura relativa. Un sillón de 45 cm, para un perro de 2 kilos, equivale a saltar desde varias veces su altura.
  • El aterrizaje sobre las patas delanteras. Al bajar de un lugar alto, todo el impacto cae adelante.
  • Pisos resbaladizos. Porcelanato, cerámica o madera plastificada hacen que la pata se deslice al aterrizar.
  • Cachorros. Son más impulsivos, calculan peor las distancias y todavía están formando hueso.
  • Sobrepeso. Más peso es más fuerza en el impacto, también en perros chicos.

La fractura que más preocupa: radio y cúbito

En las razas miniatura, la fractura más frecuente después de una caída es la del tercio distal del radio y el cúbito, el antebrazo, justo por encima de la muñeca.

Es una fractura con mala fama, y con razón: en estos perros esa zona del hueso tiene poca irrigación y poco tejido blando alrededor, así que cicatriza peor que en un perro grande. Por eso muchas veces no alcanza con un yeso o una férula, y el traumatólogo indica cirugía para estabilizarla. Si se trata de forma insuficiente, puede quedar sin consolidar o consolidar torcida.

No te lo cuento para asustarte, sino para que no subestimes una caída: un perro toy que no apoya la pata necesita radiografía, aunque “no parezca tan grave”.

Cómo darte cuenta de que puede haber una fractura

  • No apoya la pata, o la apoya apenas con la punta.
  • Llora o se queja al tocarla, o no deja que la toques.
  • Hay hinchazón, o la pata tiene un ángulo raro.
  • Está decaído, temblando o se esconde después de una caída.

Una cojera leve que mejora en pocas horas puede ser un golpe o una torcedura. Pero si después de una caída el perro sigue sin apoyar, hay que revisarlo ese mismo día.

Qué hacer en el momento

  • Limitá el movimiento. Ponelo en un lugar chico y cómodo, o en la transportadora, para que no salte ni corra.
  • No intentes entablillarlo vos. Una férula mal puesta duele y puede empeorar la fractura.
  • No le des medicamentos de personas. Ibuprofeno, diclofenac o paracetamol son tóxicos para perros y gatos. La analgesia la indica el veterinario.
  • Consultá ese día. Lo reviso en tu casa, le indico analgesia y, si sospecho fractura, coordino la radiografía y la derivación al traumatólogo.

Si además del golpe en la pata hay dificultad para respirar, sangrado, o el perro está muy decaído o desorientado, eso es una emergencia: andá directo a una guardia.

Cómo prevenirlo

La mayoría de estas fracturas se evitan con cambios simples en la casa:

  • Rampas o escalones para subir y bajar de la cama y el sillón, si querés que siga subiendo.
  • Que no salte desde tus brazos. Muchas fracturas pasan así: el perro se tira cuando lo estás alzando. Bajalo siempre hasta el piso.
  • Alfombras antideslizantes en los lugares donde suele aterrizar.
  • Más cuidado con los cachorros hasta el año, que son los que más saltan y menos miden.
  • Peso adecuado. También reduce el desgaste de las articulaciones con los años, como explico en la nota sobre artrosis en perros y gatos.

Consulta a domicilio

Con un perro dolorido, el traslado es justo lo que querés evitar. Lo reviso en tu casa, le indico la analgesia y, si hace falta, coordino la radiografía y la consulta con el traumatólogo. Los valores de la consulta están en el post de precios.

¿Tu perro se cayó y no apoya la pata?
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Dr. Diego Rébola — Médico Veterinario, M.N. 8969. Especialista en Medicina Felina. Esta nota es informativa y no reemplaza la evaluación de tu animal.


Diego Rébola

Médico Veterinario, M.N. 8969. Especialista en Medicina Felina. Atiendo perros y gatos a domicilio en Palermo, Recoleta y barrios cercanos de CABA desde 2013.

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